Bienvenid@

Núria Argany te ofrece la posibilidad de conectar con tu esencia, lo que verdaderamente eres, haciéndote consciente de tu personaje, reconociendo tus proyecciones y resistencias a través de técnicas-terapias corporales, psicológicas y energéticas, recobrando el equilibrio, la armonía y la paz interior.

Núria Argany se ha formado a través de:

Seitai, Meditación Zen, Psicología, Terapias Naturales y Energéticas, Preparación al Parto Consciente, Ito-Termi, Sueños, Oligoelementos, Dietética, Formas-Pensamientos, Regresiones, RMF-Balacing, Tachyon, Ataraxia, Curación Cuántica, y Reconnective Healing.



domingo, 24 de abril de 2016

¿Conoces tu personalidad?



En el sentir es donde no existen comparaciones, dudas… solo la experiencia con sus diversas tonalidades. Es la llave que nos conduce a conocernos en profundidad.

Cuando aparece cualquier sensación, sentimiento o malestar nos indica que hay alguna cosa que aun no hemos hecho conciencia, que aun no hemos reconocido.

El sentir nos conecta con  la vida, con lo que está ocurriendo. No hay filtro. Una vez aceptado que es lo que estamos sintiendo, tenemos la opción de investigarlo mediante la observación, taparlo/negarlo o bloquearlo colocando una coraza e ignorarlo.

 









En el trabajo de limpieza de los chacras ¿Habéis constatado cómo nos habla el inconsciente? Siempre es a través de los símbolos, sean conocidos o desconocidos.

¿Conoces tu personalidad? ¿Sabes cómo funcionas?  ¿Quieres seguir viviendo con la misma personalidad? ¿Deseas o piensas en quién no quieres seguir siendo?

Si sabes que en quién quieres ser como una nueva personalidad, solo hay un camino… conviértete en ella.

Tomate un tiempo para meditar y cambiar de verdad tu vida. Has de saber que cuando decides cambiar debes adquirir otro estado mental. Sé muy consciente de lo que haces, lo que piensas, de cómo vives, de lo que sientes y de cómo estás siendo… Hasta ver que esa persona no eres tú y que no quieres seguir siéndolo.

Uno de los secretos para abandonar el hábito de ser el mismo de siempre es intentar ser mejor observador. Pero la gran pregunta es: ¿Cómo puedo hacerlo? La respuesta es muy sencilla: con la meditación.

En el lenguaje tibetano meditar significa “conocer”, por este motivo la palabra meditación es como sinónimo de auto observación. Meditar es conocerse a sí mismo. Después de todo para conocer una cosa debemos pasar un tiempo observándola.

Cualquier deportista, actor o artista si quiere mejorar, se pasa un tiempo observando como hace lo que hace para encontrar una manera diferente y mejor. ¿Cómo iban a cambiar su técnica si no ven la diferencia entre lo antiguo y lo nuevo?

En cuanto conoces tu antiguo yo sería una buena idea empezar a conocer tu nuevo yo. Puedes preguntarte: ¿Cuál es la mejor expresión de mi mismo que me gustaría ser? Mientras te haces esta pregunta fundamental, las neuronas empiezan a activarse y conectarse en nuevas secuencias, estructuras y combinaciones porqué estás pensando de distinta manera. Y cuando haces que tu cerebro ya no funcione como antes, estás cambiando tu mente.

Mientras planeas tus acciones, piensas en formas nuevas de ser y sueñas con nuevos estados físicos/mentales, es como si tu cerebro ya le hubiera ocurrido la experiencia de ser tu nuevo yo. Si cada día repites este trabajo/experiencia, tu yo ideal se convertirá en un estado mental al que ya te habrás acostumbrado.
Si puedes conservar este nuevo estado de la mente y cuerpo, al margen de lo que ocurre a tu alrededor, sucederá algo distinto en tu vida ya que te encontrarás en medio de la ley cuántica.

Resumiendo, el proceso de observar/meditar consiste en dejar el hábito de ser el mismo de siempre y reinventarte, en desprenderte de tu mente y crear otra nueva, en eliminar conexiones sinápticas y generar otras, en desmemorizar las emociones pasadas y preparar el cuerpo para una mente y emociones nuevas, y en dejar atrás el pasado y crear un futuro nuevo.

 
   






 







Reflexionar y empezar hacer la observación de vuestro yo actual y imaginar/crear el nuevo. Una vez tengáis ideas claras podemos hacer una práctica.




Todo gran cambio comienza con un soñador. Recuerda siempre, tienes dentro de ti la fuerza, la paciencia y la pasión para alcanzar las estrellas y cambiar el mundo.
                                                                Harriet Tubman


miércoles, 13 de abril de 2016

Caen los pétalos de los cerezos...

¿Os habéis fijado que  los nuevos trabajos van dando sus frutos?

De la misma manera que caen los pétalos de los cerezos en Japón y ellos lo festejan como una fiesta nacional, así nosotros  estamos soltando las viejas memorias para permitir que aparezcan las nuevas.

La naturaleza, el cuerpo, la vida nos ayuda en este proceso, solo necesitamos estar atentos y no dejar pasar la ocasión. Es momento de celebración, de alegría para recoger la nueva cosecha. Nos embriaga el aroma, los colores, los contrastes y todas las sutilezas que nos trae la primavera, en sus diversas manifestaciones y a nosotros en particular. Es el momento de gozar, disfrutar, celebrar y ampliar conciencia.

Es en el primer generador/chacra  donde se empieza a crear la vida y aunque es el más denso de los chacras, también es el camino para llegar a la iluminación. Todo es dual, ¿Recordáis? Todo nos sirve en nuestro proceso personal, no hay que descartar nada, todo es una oportunidad.

A medida que vamos ascendiendo a los otros generadores, las energías se vuelven más sutiles pero también más sofisticadas. En el primero es más fácil, su energía es burda, densa y no nos lleva a ninguna confusión.

Cuando tomamos conciencia de que nos hemos privado de darnos gozo, alegría o felicidad, eso no quiere decir que nos hayamos equivocado o maltratado, sino que utilizamos esta experiencia para comprendernos más profundamente, ¿Cómo podríamos valorar la risa sin las lágrimas si antes no las hemos experimentado?

Nos cuesta disfrutar, permitirnos gozar, siempre nos quedamos en las obligaciones, los esfuerzos para mejorar (hacia fuera), sin darnos cuenta de que no necesitamos hacer esfuerzos, todo fluye.

Referente al TRABAJO PARA CAMBIAR LAS ONDAS CEREBRALES. Pasar de las ondas beta altas o medias a un estado más relajado de ondas alfa o zeta, nos ayuda a instalar una memoria diferente en nuestro cuerpo para poder entrar más fácilmente a un estado meditativo.

 Es bueno hacer esta práctica diariamente antes de hacer la Meditación, por lo menos durante una semana, para que se vuelva un hábito conocido y cómodo. No es cuestión de hacerlo a toda pipa, más bien al contrario ya que el objetivo es “estar presentes”.

Siéntate con la columna derecha y cierra los ojos suavemente. De esta forma se consigue bloquear parte de los estímulos sensoriales/ambientales que recibes y las ondas del cerebro bajan de frecuencia y entrarán en el estado alfa más fácilmente. El objetivo es que pases del estado analítico de beta al estado sensorial de alfa, y que te concentres en el cuerpo.

Cuando somos muy conscientes del cuerpo y de las sensaciones corporales, entramos en el subconsciente. El cerebelo tiene la capacidad de sentir la posición del cuerpo en el espacio y el cerebelo es la sede del subconsciente, al fijarte en la posición de tu cuerpo en el espacio accedes al subconsciente saltándote el cerebro pensante. En otras palabras, cuando estás notando o fijándote en distintos aspectos del cuerpo, piensas menos, tu foco de atención se vuelve más amplio –no es estrecho y obsesivo, sino creativo y abierto- pasas de beta a alfa.

Los budistas lo llaman foco abierto, se da cuando las ondas cerebrales se vuelven ordenadas y sincronizadas.

Una hermosa mañana de primavera, un Maestro zen recibió a un nuevo discípulo que iba en busca de la iluminación. Lo acogió amablemente y lo invitó a seguirlo al jardín. Allí pasaron largo rato cuidando las flores, los árboles y todas las demás plantas. Después el Maestro despidió al discípulo y lo citó para el día siguiente. Al día siguiente ocurrió lo mismo, y al otro, y al otro. Y así durante más de diez años… Hasta el día en que el discípulo dejó de hacer preguntas y de esperar explicaciones. A partir de entonces ya sólo necesitó estar en presencia del Maestro, sentir, experimentar directamente su presencia en el jardín… Entonces recibió sus enseñanzas sin palabra alguna. Su alma pudo eclosionar sencillamente en la experiencia.

Una de las características del camino del alma es que no se puede describir con palabras. Por eso muchas enseñanzas filosóficas, aunque no son inútiles, ni muchísimo menos, son limitadas.

El camino del alma  es una vía que se experimenta, se siente, es la vía misma. Una vez alineado el pensamiento, el Corazón del alma no puede revelarse sino por la experiencia.

Es evidente que, para conocer realmente el sabor de la naranja, no sirven de nada las explicaciones que pueden darse sobre el origen de la fruta, la forma de cultivarla y producirla, etc. Eso sólo servirá para que sepamos que existe y despertar nuestro deseo de probarla y, en todo caso, nos informará respecto a cómo conseguirla. La información es útil, pero insuficiente. Sólo cuando tengamos la naranja en la boca conoceremos su sabor; sólo podremos hablar de él en forma de metáforas, de imágenes, de poesía o de música… lo mismo ocurre con la experiencia del alma.

Es interesante observar hasta qué punto la mente racional se resiste a este tipo de experiencia, incluso la teme. Se comprende, porque no forma parte de sus mecanismos de supervivencia y escapa a su control…
  

 


lunes, 11 de abril de 2016

Vivimos en la comparación...



Vivimos en la comparación y necesitamos poner título a las experiencias (Mente). Cada instante es nuevo y diferente, depende de nosotros descubrir la belleza y la luz de la realidad que se presenta y experimentar la diferencia.

Mientras comparamos, nos desconectamos del presente y nos instalamos en el pasado. Nada es bueno ni malo, ni mejor ni peor ES LO QUE ES, CONTENIENDO TODAS LAS MARAVILLAS DE LA CREACIÓN Y DÁNDONOS LA INVITACIÓN A DESCUBRIRLAS.

Mira por la ventana. ¿Qué hay ahí, en ese momento intemporal previo a que el pensamiento tanga tiempo de aparecer y nombrar lo que ve como “calle”, “edificio” o “paisaje”? Tómate algún tiempo para responder esta pregunta desde la experiencia en vez de hacerlo desde el pensamiento.




                  

Y ahora os preguntáis en vuestro corazón: “¿Cómo distinguiremos Lo que es bueno en el placer de lo que es malo? Id a vuestros campos y a vuestros jardines y ahí aprenderéis Que el placer de la abeja es libar la miel de la flor. Y que también es placer de la flor entregar su miel a la abeja. Pues para la abeja, una flor es una fuente de vida. Y para la flor, una abeja es un mensaje de amor. Y para ambas la abeja y la flor, Dar y recibir es una necesidad y un éxtasis. Pueblo de Orphalese, en vuestros placeres Imitad a las flores y a la abejas.
Khalil Gibran – El profeta, ed. Pomaire, Barcelona, l979, pag. 104

Como dice Alain Vigneau, actor, clown i pedagog (La Contra de la Vanguardia del viernes dia 1 abril): “FELIÇOS ELS FRACTURATS PERQUÈ DEIXEN PASSAR LA LLUM”.
…/…
P- I va voler ser pallasso?
R- Era un altre del meus somnis. La meva mare pintava pallassos. Vaig viatjar molt pel món amb Pallassos sense Fronteres i em vaig adonar que tots plorem i  riem en el mateix idioma.
P- I vostè, va aprendre a riure?
R- Pel meu vell contracte amb Déu vaig entendre molt aviat que la vida és una cosa molt seriosa i que hi ha un monstre que si ets massa feliç es despertará perquè dorm amb un ull obert. Em va costar més de deu anys d’actuacions permetre’m riure de mi mateix.
P- Va pasar-li de sobte?
R- Sí, en un momento de l’espectacle em vaig rendir a la felicitat del públic i així em vaig rendir a la meva propia, vaig riure, vaig deixar anar el control, vaig aceptar… Va ser revelador, i vaig començar a traballar amb Claudio Naranjo en els programes terapèutics SAT que es donen per mig món, vaig crear Clown Esencial.
P- La terapia del pallasso?
R- Sí, un espai per celebrar junts la nostra malaptesa i inutilitat –aquest tragicòmic intent de ser nosaltres mateixos-, per mirar-nos sense culpes ni perjudicis protegits per un nas vermell, i així dessacralitzar la nostre insignificant serietat i transformar el nostre passat en patrimoni.
P- Va transformar el seu dolor en art.
R- Sí, aquest art em donava un lloc al món. Tots volem pertànyer. I tenim dret a ser inútils. Jo crec que estem molt malats d’una santa serietat, un altar en el quel sacrifiquem molta espontaneïtat i dolçor. Som molt més amorosos del que ens mostrem.
P- Forma part de la nostra malaptesa.
R- Patim molt més per no poder estimar prou que per no ser estimats prou. En realitat tot es redueix a amor i mals d’amor. Castrem la nostra sensualitat, amorositat, la nostra capacitat de goig…, i ho fem amb un enorme esforç.
P- Un absurd.
R- És legítim que vulguem ser grans, però és molt cansat. Quan celebrem la nostra petitesa ens fem grans d’una forma més esplèndida i més relaxada, i no fem pagar al món el nostre esforç. La meva feina és celebrar la condició tragicómica de la vida.
P- És necessari reparar l’amor a un mateix.
R- Confonem estimar-nos amb ser orgullosos, quan de fet estimar-nos a nosaltres mateixos és un acte de profunda humilitat: veure el que hi dins i reconsiderar-se. Però en nosaltres nia un cansament íntim, gairebé vergonyós, que aflora quan ens traiem el maquillatge del personatge de la vida social, profesional o familiar.
P -…
R- Hi ha un anhel de ser nosaltres mateixos, sense tants esforços ni requisits, ser sense aparentar, existir sense haver de pagar res a canvi, pèro no arribem ni a estimar-nos a nosaltres mateixos i ens passem la vida demanat que els altres ens estimin. Vivim plens d’autoexigència.
P- Esgotador.
R- El public riu o plora amb el clown perquè s’hi reconeix. Ens igualen les nostres imperfeccions, no les nostres grandeses. Jo sóc conscient que tinc un gos ferotge a dins i un altre de bondadós que és desperta cada matí ben disposat, i cal ajudar-lo.
P- Com?
R- Reconeixen-lo. Jo sóc un matusser patètic que té dret a una vida bona… Hi ha una frase bonica d’Yvan Audouart que diu: “Feliços els fracturats perquè deixen pasar la llum”.
P- Reivindica el dret a la poca traça?
R- Sí, a la inutilitat, a no servir per res i no ser condemnat per això. Posar-se el nas és justament brillar des de la propia inadequació social, física o intel-lectual. Comunicar el nostre desemparament davant la complexitat del món és més constructiu que maqueillar-lo.
(Entrevistat per Inma Sanchís)


martes, 5 de abril de 2016

Las emociones y los sentimientos



Las emociones y los sentimientos a menudo son confundidos, debido a que estos conceptos comportan ciertas similitudes.

En el campo de la psicología los sentimientos se usan para designar las experiencias subjetivas, que forman parte de los individuos y que son fruto de las emociones.

En el ser humano la expresión de una emoción, generalmente, involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación concreta y, por lo tanto, influye en el modo en el que se percibe dicha situación.

Las emociones son expresiones psicofisiológicas, biológicas y de estados mentales. Una emoción es un proceso que se activa cuando el organismo detecta algún peligro, amenaza o desequilibrio con el fin de poner en marcha los recursos a su alcance para controlar la situación
.
Las emociones básicas son el Miedo, la Sorpresa o Asombro, la Aversión o Asco, la Ira, la Alegría o Felicidad y la Tristeza.
  
La emoción está asociada con el temperamento, la personalidad y con la motivación de las personas. Los estados emocionales son causados por la liberación de hormonas y neurotransmisores, que luego se convierten estas emociones en sentimientos.

Generalmente, se considera que las emociones son de menor duración que los sentimientos y se cree que son los que impulsan y motivan a que las personas actúen. Son más intensas que los sentimientos, pero duran menos que éstos.

El sentimiento es un término genérico para referirse a la adaptación por parte de los individuos, a estímulos provocados por personas, animales, cosas…

El sentimiento es un estado de ánimo que se produce por causas que lo impresionan, y éstas pueden ser alegres y felices, o dolorosas y tristes.

El sentimiento surge como resultado de una emoción que permite que la persona sea consciente de su estado anímico.

Los sentimientos están vinculados a la dinámica cerebral y determinan cómo una persona reacciona ante distintos eventos. Se trata de impulsos de la sensibilidad hacia aquello imaginado como positivo o negativo.

En otras palabras, los sentimientos son emociones conceptualizadas que determinan un estado de ánimo.

Todos los seres vivos expresan emociones y sentimientos aunque tienen otras formas de expresarlos y comunicarlos. Tanto la tierra como todos sus reinos lo manifiestan. ¿Habeis observado una flor o un árbol? ¿Habeís captado su estado anímico?

La emoción y el sentimiento son dos tipos de energía de diferente vibración.

Le emoción es una energía de impetud, que ayuda a romper esquemas y facilita el cambio.

El sentimiento es una energía de construcción, es una energía lenta que nos estabiliza en la decisión aceptada/tomada.

Un ejemplo seria las olas del mar, un mar embravecido seria la expresión de la emoción que cambia con su oleaje la costa, que arrasa con su fuerza las piedras, que entra tierra adentro por un instante entregándole la riqueza de unos nuevos sedimentos.

Un mar suave que permite el paseo, la pesca, un oleaje tranquilo que acaricia la playa sería la expresión del sentimiento.

El camino del medio según los grandes maestros, seria traspasar ambas energías, para que nada nos desestabilice, teniendo conciencia de ambas desde la observación, siendo testigos de todos los acontecimientos sin implicarnos en ninguno.



Respecto al cuerpo mental, según dice Annie Marquier y otros muchos autores, el cuerpo mental está constituido por dos partes:

La primera, que llamaremos mente inferior, es intrínseca a la personalidad, y todavía sigue íntimamente ligada al mecanismo emocional. No dispone del conocimiento. Funciona como una máquina, a partir de automatismos procedentes del pasado. 

Al conjunto formado por el cuerpo físico y la inferior lo llamaremos ego o personalidad.

La segunda parte, que llamaremos mente superior está en contacto directo con el Ser; es el vínculo entre el alma y la personalidad, y debido a su contacto con la sabiduría del Ser, tiene a su alcance el verdadero conocimiento.

-Las denominaciones “inferior” o “superior” no significan que una parte sea mejor que otra. Las dos tienen su papel en la dinámica humana. Esos adjetivos provienen sencillamente del hecho de que la frecuencia vibratoria de la mente superior (llamada también mente abstracta en algunas tradiciones) es más elevada que la de la mente inferior (llamada también mente concreta, o mente automática).

La calidad de nuestra vida depende de qué parte de la mente la dirija. Si es la mente inferior, estamos aprisionados por los mecanismos de la personalidad. Si es la mente superior, entonces estamos en contacto con la Sabiduría del Ser. 

“Si usted sigue cada pensamiento hasta su consumación, verá que al final de ello hay silencio. Desde ese silencio, hay una renovación. El pensamiento que surge desde este silencio ya no tiene el deseo como su fuerza motriz; emerge desde un estado de comprensión, desde una percepción alerta no obstruida por la memoria.

Pero si luego el pensamiento que así surge no se completa, deja un residuo. Entonces no hay renovación y la mente está presa otra vez en una conciencia que es memoria, que está atada por el pasado, por el ayer. Cada pensamiento que sigue, es el de ayer, aquello que no tiene realidad.” – J. KRISHNAMURTI –(Dentro de la Mente)